Son ingenieros y ayudan a salvar la vida de los bebés con el brazalete inteligente que diseñaron

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    Al inicio tenían ideas de negocio totalmente distintas, pero en el transcurso dieron un giro inesperado a su emprendimiento. Ahora su dispositivo monitorea los signos vitales de los pequeños y alertan una situación de riesgo.

    October 9, 2019 6 min read

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    Imagina que tienes un bebé de pocos meses de edad, lo acuestas dormido en la cuna y aprovechas ese tiempo para hacer tus laborales en la casa. Sin darte cuenta, sus signos vitales empiezan a disminuir y de pronto deja de respirar. Esto es un problema grave que podrías vivir y que pasa en todo el mundo, y aunque no existe una cifra oficial, muchos niños fallecen antes del primer año de vida por muerte de cuna o Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), que se da de forma repentina y sin causas evidentes.

    Esta situación motivó a Jessica Hernández, Omar Barrón, Alejandro Lagos, Noel Santos y Ulises Carreto a crear una solución que ayuda a prevenir la muerte de los pequeños. Se trata de Tedcare, un brazalete inteligente hipoalergénico e impermeable que monitorea los signos vitales del bebé: ritmo cardiaco y niveles de saturación en la sangre.

    Omar, director comercial y cofundador de la startup, explica que este dispositivo se coloca en el tobillo del pequeño y la información que captura la envía a la aplicación, después esta la procesa y en caso de detectar una situación de riesgo como disminución de la respiración, automáticamente envía una alerta al dispositivo móvil de los padres. Esta tecnología almacena la información en la nube y por ahora la envía solamente a una persona, ya sea la madre, el padre o un familiar cercano, aunque Omar adelanta que en un futuro podrían conectarse hasta tres personas al mismo tiempo.

    Como este dispositivo ya existen otros en el mercado global de productos para el cuidado de los bebés, que alcanzó un valor de 73 mil millones de dólares en 2018. De hecho, el segmento de monitores tuvo ventas por más de 1,047 millones de dólares ese mismo año.

    El emprendedor asegura que a diferencia de la competencia, la sensibilidad que tiene Tedcare para monitorear los signos vitales es mucho mayor ya que empieza a detectarlos desde el primer instante, aunque tiene un margen de error del 3%.  

    Por ahora la empresa vende estos brazaletes bajo un esquema de compra anticipada a través de su página web y redes sociales, pero la apuesta de estos emprendedores es comercializar en tiendas departamentales y especializadas. Para esto, cuenta Omar, su estrategia es vender las primeras 5,000 unidades como parte de su prueba de mercado para validar el modelo, generar mayores ventas y empezar un proceso operativo y manufactura a gran escala.

    “Muchas de estas tiendas nos dicen que sí les interesa el proyecto, pero nos preguntan cuánto hemos vendido”, dice Omar, “por eso haremos esta prueba con compras anticipadas para demostrar las ventas que tenemos y después tocar las puertas de empresas como Liverpool, Sanborns, farmacias, y otras”. El emprendedor adelanta que ya hay varias tiendas interesadas, incluso hospitales para distribuir los brazaletes.

    La historia del emprendimiento

    El desarrollo de este dispositivo les ha tomado cinco años de pruebas, errores, cambios de dirección y aprendizajes. Al principio, cada uno de estos emprendedores tenía una idea de negocio propia y totalmente diferente a Tedcare; algunos querían crear videojuegos y otros productos de domótica. El plan de Omar era crear topes inteligentes, pero se encontró con una sorpresa. “Creí que era lo más innovador del mundo y después supe que la patente era francesa y que ya estaba implementándose en Alemania. Fue algo que no me esperaba”.

    Aunque las ideas no eran malas, ninguna se concretó. Y es que empezaron a poner atención en los cuidados y necesidades que tienen los bebés durante los primeros meses de vida, gracias a que un ex integrante de este emprendimiento se había convertido en padre. Esto los atrapó y los hizo ver que tenían una oportunidad para emprender en la industria de los productos para bebé.

    Omar explica que parece que renunciaron a sus sueños y a las ideas que tenían, pero que no es así. Sino más bien dice que hay que analizar cuáles de esas ideas que surgen realmente son viables a nivel operativo y financiero, y sobre todo, más allá del dinero, saber qué es lo que te mueve. “Ahora nos damos cuenta de que Tedcare ayuda a mejorar la calidad de vida de los padres y los bebés”.

    Una vez que decidieron entrar a esta industria con su propio dispositivo, empezaron a desarrollar varios prototipos y hacer pruebas en la cuna, mamelucos, sabanas y biberones. Esto fue hasta que notaron que la mejor manera de saber cómo se encontraba el bebé era a través de los signos vitales, y que la mejor parte del cuerpo para monitorearlos era en el pie debido a que ahí se ubica una arteria importante.

    Incubaron esta idea en iLab en Veracruz, en donde le dieron forma al negocio. “Ahí aprendimos que siempre tienes que estar preparado para lo que pase, estar alerta y aprovechar las oportunidades que existen en el mercado”. Hasta ahora han invertido dos millones 300 mil pesos en el desarrollo de este brazalete, de los cuales el 60% ha sido inversión privada, el 30% de fondos públicos y el 10% proviene de G2 Momentum Capital. En 2018 también ganaron una aceleración en la Semana Nacional del Emprendedor.

    Una de las claves que han hecho posible que este emprendimiento siga avanzando, según Omar, es el talento que tienen en su equipo de trabajo. “Necesitas que el equipo sea multidisciplinario para responder de la mejor manera a los cambios”. Detrás de Tedcare hay dos ingenieros mecatrónicos y dos de sistemas, más uno que se ocupa de las ventas.

    Tedcare aún es una startup incipiente, pero empieza a dar pasos firmes y podría convertirse en un gran jugador de este mercado. A pesar de que los fundadores han recibido ofertas laborales y han tenidos subidas y bajadas en el camino emprendedor, no se han rendido porque hay un motor que los impulsa a seguir adelante: “impactar positivamente la vida de los padres y aumentar la esperanza de vida de los bebés”.

    Publicación Original: https://www.entrepreneur.com/article/340576