No sufras los cambios: 3 claves para darle un significado las cosas nuevas que te pasan (y que no puedes evitar)

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    May 15, 2019 5 min read

    Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

    En los cinco años más recientes se han dado más cambios disruptivos que en los 149, 995 anteriores, explica Cyril Aydon en su libro Historia del Hombre: 150 mil años de Historia de la Humanidad. Lo que nos dice que a quienes hoy estamos vivos nos está tocando ver el mundo moverse más que a ninguna generación anterior.
    Ante esta realidad, no ser flexible y adaptarse al cambio es analfabetismo. Pero hay que ir todavía más lejos, cruzar la línea y ser de los que no se resisten al cambio, porque simplemente lo están creando. 

    ¿Cómo puedes ser de las personas que lejos de sufrir el cambio lo crean? Una herramienta clave es aprender a resignificar rápido.

    Resignificar es reinterpretar la realidad. No se trata de dejar de ver lo que está pasando, sino de encontrar otras perspectivas. Como dijo Marcel Proust, “el verdadero viaje del descubrimiento no consiste en encontrar nuevas tierras sino en tener nuevos ojos”. 

    Imagina esta realidad: “Tu industria crecerá este año muy poco, menos del 1 por ciento”. Piensa que esta realidad es cierta y que estas son las expectativas en tu sector.

    ¿Qué implicaría RESIGNIFICAR en este caso?

    Que viendo estos hechos, eliges explicártelos de tal manera que la historia que te cuentas te activa, te entusiasma y saca lo mejor de ti y de tu equipo.

    Veamos un ejemplo: ¿cuál de estas tres afirmaciones sería la resignificación que tendría las características que te he mencionado?

    • ¡No es cierto! Me niego a aceptarlo, mi industria crecerá al 20% este año. ¡Debo pensar positivo porque los pensamientos positivos transforman la realidad!
    • ¡Maldita sea! Ahora no queda de otra que fregarse y adaptarse, trabajar el doble, pero generar la mitad.
    • ¿Cómo puedo replantear mi negocio para crecer en tiempos difíciles? Es doloroso que la situación esté complicada, pero esto me obligará a mí y a mi equipo a ser más creativo y por qué no a diversificar. ¡Venga! Seguro dentro de un año seremos más fuertes.

    Por supuesto, la resignificación que aporta valor y cambia tu enfoque es la tercera. Si usas la primera estás negando la realidad y el mercado tarde o temprano te dará una cachetada en la cara. En la segunda estás aceptando, te estás adaptando, pero lo estás viendo como una tragedia, tu enfoque es de sobrevivir y aunque sobrevivas vas a sufrir el cambio. En la tercera estás aceptando que la industria se va a contraer, pero aun cuando te parece algo duro, te planteas la posibilidad de que esto te obligue a ti y a tu equipo a salir de la comodidad y explorar nuevas posibilidades, tanto en tu misma industria como diversificando.

    Piensa en tu realidad actual, de tu negocio o de tu industria, y aplica estás tres claves para que resignifiques y lejos de sufrir cambio, lo provoques.

    1. Acepta la realidad. Lo primero es que hay una situación que no está en tus manos, quizá la tecnología está modificando tu sector, o tal vez las leyes ahora son diferentes, o cambió el consumidor. No le saques y mastica lo que ya no tiene vuelta atrás. 
    2. Encuentra la oportunidad. Si algo está cambiando significa que las reglas del juego también. ¿Qué es lo que ahora quiere el consumidor? ¿Quiénes son las empresas que están teniendo más clientes ante este cambio? ¿Qué nuevas necesidades están surgiendo? ¿A dónde te obliga este cambio a ir?
    3. Luego ve un paso más adelante. Si te fijas al aceptar la realidad ya estás dando un paso, pero no hacer algo al respecto equivaldría a aguantarte y decir “ya ni modo”. 
    No te das cuenta de que, una vez que aceptas que las cosas son como son, puedes buscar oportunidades que otros no están viendo. Pero la tercera clave es ir más lejos y preguntarse ¿cómo puedo YO ser el que cambie a los demás? ¿Qué pasaría si integro servicios? ¿Si lo automatizo? ¿Si soy el primero da el resultado 10 veces más rápido? 

    No esperes a que alguien cambie tu mercado; destrúyelo tú mismo.

    Hace unos años, un maestro en Elisava en Barcelona, donde tomé un curso de creatividad hace algunos años, me dijo que la capacitación como la conocemos se va a morir. Entonces pensé que tenía dos opciones: La primera era adaptarme y sobrevivir mientras pudiera y la segunda era ser parte del asesinato de la capacitación tradicional. Esa resignificación no solo cambió mi negocio, sino mi estado de ánimo. 

    ¿Cómo puedes resignificar el reto actual tuyo y de tu entorno? Hay muchos pasos que dar, pero el primero es resignificar. Acepta, busca la oportunidad y conviértete en el que rompe tu sector para bien de los clientes.
     

    Publicación Original: https://www.entrepreneur.com/article/333211