Flexibilidad, el primer paso de la estrategia para la contención empresarial COVID-19

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    Cómo organizar tu empresa para contener la ola que viene, reasignar recursos, gente, estructura y clientes, además de costos fijos, renta y equipo. Aquí te damos algunas estrategias.

    March 20, 2020 8 min read

    Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

    Es momento de poner en marcha las estrategias para hacer frente a la crisis empresarial que ya se asoma a causa de la pandemia del COVID-19. El primer paso es tener la flexibilidad suficiente al interior de tu organización para hacer las adecuaciones pertinentes.

    En principio hablemos del home office. Hay que segmentar tu fuerza laboral ya que no todo se puede hacerse desde casa, por el ejemplo el área administrativa y el área de ventas si se puede operar en home office.

    El área administrativa tiene objetivos de costos como son los controles de gastos, envío de facturas, nómina y demás que perfectamente hoy se pueden hacer desde casa, si manejan tesorería, puedes pedir al banco que divida los tokens y tú autorizar cada transacción después de que sean realizadas.

    El área de ventas también puede estar atendiendo desde casa. Te recomiendo usar una técnica que se llama dropshipping, que es un modelo de negocio basado en la venta a través de internet. Además, convertir los Whatsapp personales de tus vendedores a Whatsapp business, ya que desde ahí puedes integrar catálogos de tus productos.

    Toma en cuenta que ya puedas cobrar por internet; hay muchas plataformas en las que puedes realizar esta operación. La que a mi me parece  mejor es Mercado Pago, porque es muy flexible.

    Segmenta tus fuerzas: la estrategia del caos controlado

    Los elementos críticos de la guerra son la rapidez y la adaptabilidad. La capacidad para actuar y tomar decisiones más pronto que el enemigo. Divide tus fuerzas en grupos independientes que puedan operar por sí solos. Vuelve elusivas e imparables a tus fuerzas infundiéndoles el espíritu de la campaña, dándoles una misión que cumplir y dejándolas rodar. (El arte de la guerra – Sun Tzu)

    Habrá operaciones que no podrás hacer en home office, primero hay que ser claro con todo los trabajadores y no ocultarles nada, ya que así generas confianza y evitas los malos entendidos o el famoso radio pasillo.

    1. Evita las trampas del pensamiento grupal: la estrategia de mando y control. El problema al dirigir un grupo es que la gente tiene ineludiblemente su propia agenda. Crea una cadena de mando en la que la gente no se sienta restringida por tu influencia pero siga tu guía. Produce una sensación de participación, pero sin caer en el pensamiento grupal: la irracionalidad de la toma colectiva de decisiones. ( El arte de la guerra – Sun Tzu)
    2. Cuida tus recursos. Habla con tus colaboradores acerca de cuidar los recursos, ya que habrá escasez,  hazlos conscientes de los gastos, de cómo ahorrar luz, agua, materiales y todo lo financiero para que pueda superar esta etapa la fuente de trabajo.
    3. Cuida a tu gente. Destaca que estás al pendiente de tus colaboradores y de tus clientes. Suministra gel, jabón y todos aquellos insumos que requieras para que ellos se sientan seguros en su área de trabajo.
    4. Sé empático. Si alguno de ellos presenta un malestar, siempre trata de cuidarlos. Mándalo al seguro médico o el servicio que les tengas y apóyalos haciéndoles saber que no les descontarás el día.
    5. Muchas empresas tienen plantilla especializada, así que trata de mantenerla. El perderla sería sumamente costoso y la curva de aprendizaje es larga. Intenta llegar a un acuerdo con ellos, como trabajar tres días y pagar cuatro, o medios días para suavizar los costos fijos.

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    Busca una bandera

    Transforma tu guerra en una cruzada: estrategias para la moral.  El secreto para motivar a la gente y mantener alta su moral es lograr que piense menos en sí misma y más en el grupo. Involúcrate en una causa, una cruzada contra un enemigo detestable. Haz que relacionen su sobrevivencia con el éxito del ejército en su conjunto (El arte de la guerra – Sun Tzu)

    Fuente: Depositphotos.com

    La parte financiera. Si en tu empresa existe deuda, lo que yo haría, es ir inmediatamente con mis bancos o financieras y renegociar. Para eso, debes conocer tu (TIR) proyectada, si esta es del 16% y vas a renegociar tu deuda al 18% o 20% te será impagable. Debes de llevar tus números y opciones para que sepas cuál será una buena negociación.

    Recuerda que el flujo es el rey. Con tus proveedores deberás negociar básicamente tres cuestiones:

    1. Precio. Con las fluctuaciones y cambios tan fuertes en el dólar, básicamente la  reposición de inventario siempre la harán al último tipo de cambio;  así que tienes que ir a negociar precio.
    2. Plazo. Si ya tenias unos 45 días de crédito con tu proveedor, calcula tu nuevo ciclo de negocio y aumenta lo más posible esos días de pago. En promedio para esta recesión se necesitan de 15 a 20 días de pago extra.
    3. Algo muy importante que me compartió un empresario exitoso es nunca te escondas de tus acreedores. Siempre da la cara. Eso les causa seguridad y sabrán que les pagaras. De esta manera asegurarás el abastecimiento o mínimo requerimiento para tu sobrevivencia. Toma en cuenta que para llegar a este tipo de negociación tienes que tener una buena relación con los proveedores, si eres un mal empresario, te será muy difícil llegar a una negociación buena.

    Pierde batallas pero gana la guerra: la gran estrategia. La gran estrategia es el arte de ver más allá de la batalla y calcular por adelantado. Requiere que te concentres en tu última meta y planees cómo alcanzarla. Deja que los demás caigan atrapados en los altibajos de la batalla y se deleiten en sus pequeñas victorias. La gran estrategia te dará la mayor de las recompensas: la de reír al último. (El arte de la guerra – Sun Tzu)

    Insisto, el flujo es el rey. Con los clientes es igual. Yo los clasificaría en tres grupos: los clientes de toda la vida, los espontáneos y los malos. Recupera todo el flujo de efectivo que puedas, dando descuento por pronto pago, usando factoraje y demás herramientas que hoy existen para obtener flujo.

    Toma en cuenta que así como tus proveedores, tendrás que apechugar con tus clientes. Con los de toda la vida tendrás que calcular hasta cuánto tiempo podrás aguantarles los días de pago. Yo me iría al mínimo de clientes posibles para otorgar crédito y sólo se los daría a los excelentes clientes.

    Esta estrategia se aplica tanto de ida como de vuelta, tanto hacia tus proveedores, como hacia tus clientes. Por eso es importante calcular el ciclo de negocio y tener siempre en mente que el flujo es el rey. A los demás clientes trata de venderles de contado y hasta donde puedan pagar, ya que un mal apalancamiento puede llevarte junto con ellos a la quiebra.

    En el siguiente artículo les daré algunos tips de resiliencia para mentalizarse en recesión. También estaré organizando un Taller de Contención empresarial que impartiré a través de webinars. En tanto, les recomiendo leer el cuento Algo muy grave va a suceder en este pueblo, de Gabriel García Márquez, mientras, les dejo esta última lección de el arte de la guerra.

    Siembra incertidumbre y pánico con actos de terror.  La estrategia de la reacción en cadena. El terror es el medio supremo para paralizar el deseo de resistencia de la gente y destruir su capacidad de planear una respuesta estratégica. La meta de una campaña de terror no es ganar en el campo de batalla, sino causar el máximo caos y provocar que la otra parte caiga en una desesperación extrema. Para poder trazar una contraestrategia eficaz, las víctimas del terror deben mantener el equilibrio. La racionalidad individual es la última línea de defensa. (El arte de la guerra – Sun Tzu).

    Publicación Original: https://www.entrepreneur.com/article/347977